Oración

SEÑOR Jesús, amigo que nunca falla,
Quiero asumir a tope
El aroma de tu mandamiento nuevo.
Quiero derribar las murallas de mi castillo
Y amar con amor gratuito a todos: al de afuera y al de dentro.
Quiero amar y permanecer en el amor sin fronteras.
Quiero amar con tu amor, que es servicio y entrega total.
Quiero hacer amistad profunda con el de corazón roto,
Los oprimidos, los marginados, los del deshecho.
Quiero no sólo dar limosnas, sino darme como se da la madre
Sin medida, sin calcular la entrega, todo entero.
Quiero hacer de mi corazón lugar de reconciliación
Y que al amigo que un día huyó encuentre mi hogar en el fuego.
Quiero que mi mano sea saludo y perdón del hombre
Que nadie acoge y que todos pasan de él en silencio.
Quiero sembrar estrellas de alegría y de paz blanca.
Señor Jesús, quiero caminar en tu amistad y tu amor.

 

LO QUE HAGÁIS AL MÁS PEQUEÑO DE LOS MÍOS, A MÍ ME LO HACÉIS

Cuando tuve hambre, tú me diste de comer,
Cuando tuve sed, me diste de beber,
Lo que hagáis al más pequeño de los míos, es a mí a quien lo hacéis
Áhora, entrad en la casa de mi Padre.
Cuando yo no tenía vivienda, tú me abriste tus puertas
Cuando estaba desnudo, me tendiste tu manto,
Cuando estaba cansado, me ofreciste reposo,
Cuando estaba intranquilo, calmaste mis tormentos,
Cuando era niño, me enseñaste a leer,
Cuando estaba solo, me trajiste el amor,
Cuando estaba en la cárcel, viniste a mi celda,
Cuando estaba en la cama, me cuidaste,
En país extranjero, me diste buena acogida,
Parado, me encontraste empleo,
Herido en combate, vendaste mis heridas.
Buscando la bondad me tendiste la mano
Cuando yo era negro, o amarillo, o blanco,
Insultado y escarnecido, tú llevaste mi cruz,
Cuando era anciano me ofreciste una sonrisa,
Cuando estaba preocupado, compartiste mi pena,
Me viste cubierto de salivazos y de sangre,
me reconociste bajo mis facciones sudorosas,
cuando se mofaban de mí, estabas cerca de mí,
y cuando yo era feliz, compartías mi alegría.
Es preciso que nosotros llevemos esta vida,
Para llevar la paz y la justicia a los hombres.
La obras son nuestra única manera de expresar
Nuestro amor a Dios.
Es preciso que nuestro amor se expanda
sobre todas las personas.
Dios da lo que falta: el amor y la gracia.

(Madre Teresa de Calcuta).