Nuestra Vida Consagrada Escolapia
según la Espiritualidad
de Pablo


 

SAN PABLO INSPIRADOR DE NUESTRA VIDA CONSAGRADA ESCOLAPIA

En muchas ocasiones hemos remarcado el marcado carácter paulino de nuestras Constituciones. Este motivo me ha invitado a enfocar estas propuestas de retiro sobre la Vida Consagrada desde una Espiritualidad Paulina.

No pretende ser un material para ser agotado ni trabajado en un mismo retiro o sesión, sino que puede ser distribuido y flexiblemente repartido según el criterio de cada persona y sus diferentes facetas.

Los apartados son los siguientes:

1. la Experiencia bautismal

2. la Vocación

3. la Obediencia a la fe

4. la Virginidad
5. la Pobreza

6. la Vocación compartida

7. El Espíritu

¡Qué el amor intenso de San Pablo por la figura de Cristo y su fuerza e impulso misionero nos ayuden a vivir nuestra vida escolàpia con más profundidad!

La búsqueda de la voluntad de Dios, en la obediencia y el amor oblativo sin límtes, que anima la opción por la virginidad , la gratuidad de la vida, propia de la pobreza, la dimensión coral de la iglesia. Pablo vive la "embriaguez en el Espíritu". El Espíritu lo arrastra, lo embelesa, lo guía, le da fuerza... y la motivación de su alegría es la proximidad del Señor. Flp. 4, 4-7.

Cuantos que tienen el carisma de la vida Consagrada se inspirarán en Pablo, alegrías, dolores, angustias, problemas, ideales, éxitos, fracasos... les interesará. Ellos, como Pablo serán capaces de llorar con el que llora y de alegrarse con el que está alegre.
Cuando realmente no es de Cristo y lo sabe (1 Cor. 3, 22-23), no puede no ser feliz. Pablo sabe comunicar lo que vive, implicar en la experiencia que comunica (1 Cor. 11, 1)

"Para mí la vida es Cristo" (Flp. 1, 21) y descubriremos con alegría, que siguiendo los criterios de valoración propios de Cristo, "poseemos el pensamiento de Cristo (1 Cor. 2, 16). Entonces nuestro corazón, interioridad, y sensibilidad tendrán afinidad con Cristo.

CITAS PROPUESTAS PARA LA ORACIÓN:

Biblia:

- Himno Filipenses: Flp. 2, 1-11
- Bienaventuranzas: Mt. 5, 1-11

Constituciones:

C. 14. "El Señor Jesús, en libre respuesta al proyecto del Padre para la salvación del mundo, por amor a los hombres se anonadó y tomó la condición de Siervo, obedeciendo hasta la muerte de Cruz, por lo cual Dios lo exaltó y le dio un nombre sobre todo nombre; y así constituido como Camino, Verdad y Vida, nos regaló la libertad de los Hijos de Dios."

C. 15. "Nuestro Salvador llamó a los que quiso para formar el grupo de sus discípulos. Después de resucitado les envió el Espíritu Prometido, para que, con su presencia, hiciesen realidad el mensaje de las Bienaventuranzas con su palabra, con sus obras, y sobre todo, con el testimonio de su vida."

PAUTAS PARA ORIENTAR LA ORACIÓN:

- Pedir el don de vivir el Espíritu de las Bienaventuranzas en nuestra Vida Consagrada.

 

 

 

1. LA EXPERIENCIA BAUTISMAL

 

Es en la experiencia bautismal (Rm. 6, 1-11) donde nace el auténtico Pablo. Esta experiencia le vincula con la muerte y la resurrección de Cristo (Rm. 6,3). La muerte de Cristo marca la destrucción de la condición de pecado del ser humano (Rm. 8,3).

La muerte, la destrucción física de Cristo implica la eliminación total del pecado.

Los propios pecados, una vez perdonados ya han dejado de existir. El cristiano vivirá adecuadamente su situación de redimido. La muerte, la resurrección son un binomio inseparable.

Esta "nueva vida" posibilita la "participación en la resurrección de Cristo", para pablo tiene sobre todo un carácter oblativo: en un "vivir para" (Rm. 6, 11)

La participación en la vida de Cristo supone compartir el Espíritu y el Espíritu se convertirá en "agente de cristificación".

El don permanente y continuado del bautismo como participación adecuada de la muerte y resurrección de Cristo es la raíz operativa de toda vida cristiana y de la vida religiosa, de la que constituye una especia de condensación ofrecida por Dios, mediante una vocación específica.

La participación en la resurrección que posibilita el Espíritu activará en él el impulso a darse a sí mismo, que es una característica fundamental de su nueva vida cristológica.

El cristiano encontrará la fuerza para salir de sí misma en dirección a Dios.

CITAS PROPUESTAS para la oración:

- Biblia: El bautismo de Jesús Mt. 3, 13-17

- Constituciones:

C.16: "También nosotras, llamadas por el Señor a vivir de una manera nueva la consagración bautismal, dejamos todo por Cristo y en el ambiente comunitario de vida consagrada le seguimos como a lo único necesario, ligándonos con votos públicos a la práctica de los consejos evangélicos. Vivimos fieles en la castidad, alegres en la pobreza y dóciles en la obediencia; así liberadas, nos unimos más estrechamente a Dios y nos entregamos con mayor disponibilidad al servicio de los hermanos."

C.25: "En nuestra vida comunitaria, por la castidad, amamos más plenamente a las hermanas; por la pobreza, compartimos los bienes espirituales y materiales por la obediencia, nos unimos más estrechamente para cumplir con mayor certeza la voluntad de Dios. Y nos animamos mutuamente a vivir las exigencias de nuestro bautismo con fidelidad y espíritu de conversión constante".

C.187: "La consagración del bautismo nos unió a Cristo y nos introdujo en su Iglesia. Pero Dios nos llamó a una participación más intensa del misterio pascual. A vivir con Cristo su misterio de amor, en actitud filial hacia el Padre, respondido generosamente a su invitación a seguirle más de cerca en la castidad, en la pobreza y en la obediencia que nos unen a él de una manera singular, en una donación total".

ORIENTACIONES PARA LA ORACIÓN:

- Profundizar en nuestra actitud filial ante el Padre.
- Profundizar en la donación total de aquellas partes de nosotras que más nos cuesta abandonar en Dios.

 

 

 

2. LA VOCACIÓN

 

No hay cristianos anónimos. La vocación consiste en una "llamada personal"· por el propio nombre, en la que Dios toma la iniciativa.

La llamada personal por el propio nombre, es la atribución de este proyecto determinado y admirado a una persona. Aquí el nombre no denomina, sino que califica: confiere a la persona los rasgos del sueño de Dios referida a ella, un contexto de reciprocidad.

Pablo se refiere 2 veces como "llamado a ser apóstol" (cf. Rom. 1,1; 1 Cor, 1,1). No se trata de una llamada sólo o principalmente funcional: el "nombre" que Pablo recibe en la vocación engloba a toda su persona, su ser y obrar, y se sitúa en el dinamismo del Espíritu. Para Pablo, ser apóstol significa ante todo ser apóstol de Cristo y del Evangelio.

La vocación a la vida Consagrada en óptica de Pablo es; un "nuevo nombre", con un contenido específico que la persona llamada recibe con alegría. Esta llamada personal abarca a toda la persona.

Pablo percibe el "apostolado" como contenido de su "nuevo nombre", de sí dice: Pablo, llamado apóstol..." pondrá en él sus mejores energías, recursos humanos, en una visión compacta: cuanto más apóstol sea, será más libre. (Cf. 1 Cor. 9)

La vocación a la Vida Consagrada posee carácter compacto y total que se centra en la realización gozosamente creativa del "nuevo nombre"
.
Cualquier carisma de Vida Consagrada implica una vocación dentro de la vocación: el individuo siempre tendrá la responsabilidad indelegable de interpretar y hacer suyos, bajo la guía del Espíritu, los valores que Dios le presenta en el Carisma global de la institución a la que le llama.

CITAS PROPUESTAS PARA LA ORACIÓN:

- Relatos de vocación del Antiguo Testamento.
o Isaías. (Is. 6, 1-13)
o Jeremías (Jr. 1, 4-19)

- Relatos del Nuevo Testamento.
o Nicodemo (Jn. 3, 1-11)

- Constituciones:
o "C.24: Reunidas en comunidad de fe por el amor que el Padre nos ha dado y por la vocación calasancia e imitando el estilo de vida de Cristo con sus discípulos y de la Iglesia primitiva con María, somos de modo especial, signos de esperanza del Reino futuro y de la unión fraterna entre los hombres".

o C. 89: Todas y cada una, firmes en el Señor, que no deja de ofrecer el don de su llamada, nos entregamos cada vez con más ardor a la labor de despertar y consolidar las vocaciones, recordando la palabra del Señor: "la mies es mucha y los obreros pocos".

ORIENTACIONES PARA LA ORACIÓN:

- Pedir al Señor el don de nacer de nuevo como Nicodemo
- Pedir al Señor el don de la fidelidad de la vocación.

 

 

 

3. LA OBEDIENCIA A LA FE

 

El Cristo del misterio pascual, una vez acogido por la persona mediante el "Si" incondicionado de la fe, se convierte, en la persona misma, en principio operativo que presiona sobre la dimensión práctica de la vida.

La obediencia de que nos habla Pablo no sólo tiene raíces cristológicas; el Cristo del misterio pascual, aceptado por el cristiano por medio de la fe, constituye el principio vital del que brota el impulso operativo de la obediencia, sino que además, es practicada por Cristo.

Cristo no es sólo el inspirador, sino el protagonista activo de la obediencia contemplado en su relación inefable con el Padre.

El servicio implica renunciar constantemente a sí mismo, a las propias exigencias, al propio beneficio: requiere una adecuación al otro, un auténtico vaciamiento de sí para servir.

Pablo valora las mediaciones y se califica a sí mismo como mediador. "Cara a cara con el Señor, sin divisiones" (1 Cor. 7, 35)

CITAS PROPUESTAS PARA LA ORACIÓN:

Biblia:
- Hacer la voluntad del Padre (Jn. 4,34)
- Oración sacerdotal (Jn. 17)

Constituciones: Capítulo VII (obediencia)

- C. 70. "Para perpetuar en nosotras la obediencia de Cristo, hacemos a Dios la oblación de nuestra propia voluntad y profesamos, con voto, el consejo evangélico de obediencia, que lleva consigo el deber de obedecer las disposiciones de las superioras en todo lo que se refiere a la observancia de los votos y de las Constituciones. Por esta oblación, hecha a Dios, en nuestro Instituto, unidas más constante y plenamente a la voluntad salvífica del Padre, honramos a Dios, servimos a nuestros hermanos, y aceptamos de buen grado la peculiar forma de vida escolàpia aprobada por la Iglesia".

- C73. " Nuestra obediencia voluntaria y libremente abrazada, echa sus raíces en la fe y en el amor; y nos conduce a la libertad de los hijos de Dios. De este modo, nos dispone para la plena donación en la caridad y crea en nuestra persona la auténtica madurez."

- C.78: "Siguiendo este género de vida, y dispuestas siempre al servicio del Reino, nuestra obediencia encarna ante el mundo, el misterio de la Cruz y de la Resurrección. Y tomando como ejemplo a la Virgen maría, la esclava del Señor, maravilloso modelo de fidelidad, cumplimos el proyecto del Padre con espíritu pronto y alegre."

ORIENTACIONES PARA LA ORACIÓN:

- Pedir al Padre que nos sea revelada su voluntad sobre nuestra vida y profundizar en la donación de nuestra vida
- Orar con la Oración del Padre Nuestro

 

 

 

4. VIRGINIDAD

 

"Cada uno tiene de Dios su propio don (Carisma): cada uno de una manera (1 Cor. 7,7). La opción por la virginidad nace dentro del propio don personal.

Para Pablo, igual que para Mateo (cf. Mt. 19, 10-11) la elección de la virginidad se sitúa en la reciprocidad entre Dios, Cristo y el individuo.
Consagrada por entero al estudio de la Ley, había renunciado al matrimonio.

Pablo es un apasionado y un enamorado de Dios. Cada vez que habla de Él da un estallido de entusiasmo. Dios es siempr su absoluto "mi Dios" (Rm. 1, 8; 1 Cor. 1,4;: 2 Cor. 12, 21; Flp. 1,3; Flm. 1,4)

Lo que antes eran sus valores, ahora lo consideran una pérdida, en comparación con Cristo (Cf. Flp. 3,8).

Pablo se confiesa "alcanzado" por Cristo y corre tras Él, para poder a su vez alcanzarlo (cf. Flp. 3,12).

El Cristo uno, que atrae o implica irresistiblemente, es un Cristo que ama y es amado "locamente" más allá de todo esquema y medida.

CITAS PROPUESTAS PARA LA ORACIÓN:

Biblia:

Mt. 5,3;
Mt. 19, 10-12;
1 Cor. 7,7;
1 Cor. 32-35

 

Constituciones:

"C.49: "La castidad por el Reino de los cielos es un don eminente del amor del Padre, que recibimos en la Iglesia y para su servicio. Por él seguimos a Cristo con amor indiviso, imitamos a la Virgen María nos unimos más estrechamente a Dios, y amamos a todos los hombres con singular caridad."

C. 50: "Movidas por este amor, que libre y gozosamente asumimos con la donación total de nuestra existencia, nos comprometemos a guardar la castidad perfecta en el celibato. Mediante la profesión religiosa reproducimos en nosotras con mayor autenticidad el amor que Cristo demostró en su Misterio Pascual. Hechas así en todo para todos, gozamos en Cristo de una maternidad más dilatada y damos testimonio luminoso de la excelencia del Reino y de sus bienes."

ORIENTACIONES PARA LA ORACIÓN:

- Hacer una lectura agradecida de la presencia amorosa de Dios en nuestra vida.

 

 

 

5. POBREZA "LIBRE DE TODOS, ME HE HECHO ESCLAVO DE TODOS"

 

Lo que era una confianza puesta sólo en Dios, acompañada por una situación material de indigencia y con frecuencia estimulada por ella, se convierte en la renuncia de si, en vaciamiento, en espacio total para Cristo.

La entrega de la "muerte de Cruz" (Flp. 2,8) se convierte en paradigma: Cristo, que encarna a la perfección la dimensión oblativa, se convierte en modelo de los hombres (cf. Flp. 2,7).

El modelo de pobreza de Pablo no es el de Juan el Bautista, es Flp. 4, 12. No es destacable, y corre el riesgo de pasar inadvertida.

Es una pobreza que se sitúa principalmente en el interior de su persona 1Cor. 9, 19-23.

El absoluto de Pablo es Cristo. El vaciamiento no es más que una relativización radical, y no implica ninguna aniquilación: se mantienen todos los recursos personales, permanecen las demás personas y éstos siguen ocupando el mismo nivel que antes. Sólo Cristo ha crecido.
2 Cor. 5, 14. El amor de Cristo nos apremia. Es el amor de un Absoluto, capaz de hacerse "esclavo de todos". La suya será una disponibilidad ilimitada como la de todos los esclavos: toda persona será acogida y amada como es. La pobreza paulina es cristológica, porque toda ella está cimentada en Cristo. El espacio radical del vaciamiento está destinado a acoger a Cristo como valor supremo y absoluto y se dispara cuando uno se siente alcanzado por su amor. Cristo comunica el dinamismo de su entrega impulsando a hacerse todo con todos.

La pobreza es la gratuidad de una vida totalmente abierta a Cristo, ocupada por él, y después entregada bajo su impulso, por el Evangelio. Es una pobreza serena y también alegre, porque "hay más alegría en dar que en recibir" (He 20, 35).
La pobreza de la vida consagrada siempre habrá de ser algo sereno, oxigenado, libre, abierto, humildemente disponible para os demás y constructivo. Sobre todo, habrá de expresar compartiendo la misma motivación oblativa de Cristo, la gozosa gratuidad de su vida.

CITAS:

Constituciones:

C. 19. "Cristo, al vivir con los humildes y bendecir a los niños que se le acercaban, nos llama a la sencillez de los pequeños diciendo: <quien no acepte el Reino de Dios como un niño no entrará en él>. Revestidas de estos sentimientos del Señor, somos cooperadoras de la Verdad y nos hacemos niños con los niños y pobres con los pobres."

C. 57. "Seguimos a Cristo que, siendo rico, se hizo pobre por nosotros para enriquecernos con su pobreza. Voluntariamente pobres por Cristo pobre y libres de la seducción de los bienes materiales, damos testimonio de haber puesto en sólo Dios nuestra confianza y de anteponer el Reino de Dios a todos los bienes de este mundo, para consagrarnos totalmente al servicio de los hombres"

C. 64. "Nuestra decisión y nuestra elección, libre y firme, de dejar todo por el Reino para comprometernos a vivir el misterio de Cristo pobre son, a la vez, prueba y exigencia de nuestro amor a Cristo y a los hombres y las hacemos patentes cuando compartimos de verdad nuestros bienes con los necesitados".

ORIENTACIÓN PARA LA ORACIÓN:

- Dejarnos abandonar y adentrar en la actitud de la Infancia Espiritual
- Pedirle al Señor el don de no dejarnos apropiar de nada.

 

 

 

6. VOCACIÓN COMPARTIDA

 

En el camino de la vocación se encuentra la alegría de compartir lo que se consigue poner en común y el compromiso realista de aceptar las diferencias, con todo el esfuerzo que esto implica. Ef. 4, 2-3.

El esfuerzo por caminar juntos, poniendo en común lo mejor de cada uno y soportando con amor la heterogeneidad, lleva a descubrir una y otra vez, con sorpresa, los extraordinarios valores que constituyen la estructura fundamental sobre la que descansa nuestra unidad.Ef. 4, 4-6.

El don de Cristo exige un compromiso en el ámbito de la reciprocidad eclesial (Ef. 4, 11).

Todos y cada uno tienen una habilitación particular para un servicio concreto, según las cualidades y la historia personal de cada uno. Es un compromiso convergente de todos para con todos.

En el marco de la realización de Cristo en la historia, encuentra su sitio la aportación específica de la Vida Consagrada.

La Vida Consagrada constituye, respecto de la iglesia un "resto de Israel", con la misión de profundizar los valores esenciales, para después poder difundirlos.

La vocación a la Vida Consagrada, como cualquier otra vocación, en el impulso de crecimiento de toda la Iglesia imprime en el crecimiento de Cristo en la historia, encuentra su más bella expresión en la síntesis vivida que Pablo nos ofrece en ella. Ef. 4, 15-16.

CITA PROPUESTA PARA LA ORACIÓN:

Biblia:
- Vocación de los primeros discípulos. Jn 1, 35-51



Constituciones:

C. 24 " Reunidas en comunidad de fe por el amor que el Padre nos ha dado y por la vocación calasancia e imitando el estilo de vida de Cristo con sus discípulos y de la Iglesia primitiva con María, somos, de modo especial, signos de esperanza del Reino futuro y de la unión fraterna entre los hombres."

ORIENTACIONES PARA LA ORACIÓN:

- agradecer el don de la vocación de cada hermana
- pedir ser adentrado en la profundidad del amor

 

 


7. EL ESPÍRITU

 

Lo que Pablo expresa con la metáfora de la "embriaguez en el Espíritu" consiste en una docilidad incondicionada que se deja guiar por el Espíritu desde su perfil de la vida cristiana individual y apostólica.

Es el Espíritu quien lleva los rasgos típicos de Cristo a la comunidad. Igual que la de Pablo, la Vida Consagrada de todos los tiempos es un enamoramiento, un noviazgo prolongado y repetido que no se puede explicar con palabras, que sólo sigue la lógica del "amor del principio" (Ap. 2,4). Todo se desarrolla entre Cristo que ama y la persona amada que responde.

En la espiritualidad de Pablo:

- Los sufrimientos posibilitan una acogida nueva de Cristo 2 Cor. 12, 9b-10.

- La oración de Pablo es de acción de gracias, de bendición, de súplica, según las circunstancias de vida. Pero es ante todo individual.

- La centralidad de la Eucaristía, tantas veces afirmada por la iglesia en la Vida Consagrada es de raíz paulina 1 Cor. 14, 26

CITAS PROPUESTAS PARA LA ORACIÓN:

- Pentecostés: Hch. 2, 1-13

PAUTAS PARA LA ORACIÓN:

- Ahondar en la oración de bendición, alabanza y adoración
- Pedir ser adentrados en el misterio de la Eucaristía como donación de amor.