SALMO A DIOS EN FAVOR DE S. JOSÉ DE CALASANZ
 

VENECIA - 1824

CONGREGACIÓN PP. CAVANIS 


Cantemos al Señor un cántico nuevo, cantemos un canto con dulzura.
Entonemos salmos y tomemos el pandero, el salterio festivo con la cítara.
Toquemos la trompeta en la luna nueva y movamos los címbalos y todos los instrumentos músicos cantando a Dios.
Porque lo ha engrandecido gloriosamente y ha hecho maravillas en su Santo.

Creó un hombre nuevo sobre la tierra, que se llamó José.
Y porque era justo, le concedió sus bendiciones.
Lo adornó con virtudes y lo eligió de entre todos los hombres.
Le dio el sacerdocio y le vistió con la estola de la gloria.
Para que presidiera al pueblo y velara con celo por su Señor.

Haciendo miembros de Cristo a todos los hombres, participantes de la naturaleza divina.
Arrancando y destruyendo, dispersando y esparciendo, edificando y plantando.
Para que llegase a Roma y fuese allí padre de los pobres y mentor de los huérfanos.
Educando a muchos en la justicia y enseñando a todo el pueblo la verdad.
Pues los párvulos pedían pan, y no había quién se lo repartiera.

Todos pedían llorando y no había quién se conmoviera.
Cesaban las lágrimas de todos los ojos y se conmovían.
Decían: ¿Es que contiene el Espíritu del Señor o son así sus pensamientos?
He aquí los ojos del Señor sobre los pobres y el Señor escuchó sus deseos.
Envió a José que hizo prodigios y condujo a todos los hijos al Señor.

Fue Doctor de los párvulos y tuvo palabras del Señor en su boca.
Les dio leche abundante y expulsó de ellos el trigo viejo fermentado.
Predicó a Cristo crucificado no con la sublimidad de los sermones y de la ciencia humana, sino manifestando el Espíritu y la virtud.
Pues la fe de los pueblos no es por la ciencia de los hombres sino por la virtud de Dios.

El fundó una Orden de sacerdotes nueva sobre la tierra.
Que envió por las ciudades de la tierra muchos operarios del Señor predicando el evangelio.
Que educó a niños pobres, como pastor a su grey.
Que enseñó doctrina y mandatos de Dios con toda paciencia.
Que atrajo a los hombres a Dios como los peces del mar y como los reptiles que no tienen guía.

Triunfó de los impíos y se burló de toda su fortaleza.
Destruían, lo que se había conseguido y lo destruyeron.
Pero suscitó el Señor la Religión que vino oportunamente.
La reedificó como en los días antiguos y el impío quedó confundido.
Porque Dios quiso que todos los hombres le busquen.

José venció con el bien el fuerte combate de los malvados que le dio el Señor.
Alabemos, pues, a José varón glorioso, en el día insigne de su solemnidad.
Porque hizo prodigios en su vida y obró maravillas en la muerte.
Marchemos con ramas de árboles y cantémosle Hosanna.
Porque salió de esta vida y vestido de túnica blanca se convirtió en columna del templo de Dios.

Bendito el Señor todos los días y bendito por los siglos.
Que hizo tal sacerdote y envió tal operario a su mies.
Cantémosle un cántico nuevo, cantemos un canto con dulzura.

(Traducido del latín)


Nota.- El texto latino de este salmo fue entregado por los PP. Cavanis a los participantes de una de las primeras reuniones que los Consejos Generales de la Familia Calasancia tuvieron en Roma.