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Como el mar, fuente de vida y misión.
Porque fue a orillas del mar, donde Jesús llamó
a los que quiso para ser PESCADORES DE
HOMBRES.
PAULA
MONTAL nació en un "puerto", villa marinera
y fue llamada a ser PESCADORA DE LA MUJER
A TRAVÉS DE LA EDUCACIÓN.
Saludemos a María ya que ella, como Madre de Dios y de la Iglesia,
acogió a Paula Montal en su casa parroquial de Arenys, en el mismo
día en que nació, un 11 de Octubre se 1799, pues ese mismo
día fue bautizada.
Pidamos
a María que quienes seguimos a Jesús al estilo de Paula,
en la Escuela Pía, podamos ser simiente de Buena Nueva al igual
que lo fue ella.
CANTO:
Eres Madre de Dios y de los hombres,
porque en Ti se hizo hombre el Señor.
Eres reina del mundo y de la Iglesia
que en la tierra es el Reino de Dios.
Eres la alegría, pues supiste del dolor,
eres la esperanza de los que esperan en Dios.
Alabemos y demos gracias a Dios Padre,
porque al igual que escogió a MARÍA como hija suya, escogió
a PAULA, para educar a TANTAS HIJAS, que en su tiempo no tenían
posibilidad de recibir educación.
Padre Nuestro
Alabemos y demos gracias a Dios Padre,
porque favoreció con todos sus dones a MARÍA, Madre nuestra
y a PAULA, quienes supieron ponerlos a disposición de la voluntad
del Padre.
Ave María
Alabemos y demos gracias a Dios Hijo, porque
de entre todas las mujeres escogió a MARÍA por MADRE y
a PAULA como madre de tantas niñas, para llevar "las familias"
a Dios a través de la educación.
Ave María
Alabemos y demos gracias a Dios Hijo, porque
quiso ser educado por MARÍA en su infancia; e invitó a
Paula a trabajar en la viña de la EDUCACIÓN.
Ave
María
Alabemos
y demos gracias al Espíritu Santo por la acción realizada
en MARÍA DE NAZARETy en PAULA MONTAL... quienes con su vida proclamaron
la grandeza del señor.
Ave María
CANTO:
Desde el valor de las cosas sencillas,
hasta la entrega que exige el amor,
eres resumen de fe y de confianza,
eres la paz que nos deja el Señor.
Eres Madre de Dios y de los hombres,
porque en Ti se hizo hombre el Señor.
Eres reina del mundo y de la Iglesia
que en la tierra es el Reino de Dios.
Eres la alegría, pues supiste del dolor,
eres la esperanza de los que esperan en Dios.
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