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Prot.
322/2007
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"Contribuye
a crear en la comunidad A TODAS LAS HERMANAS DEL INSTITUTO
Queridas hermanas, que la alegría de la Navidad que vamos a celebrar sea el fundamento de la fidelidad gozosa que, día a día, deseamos vivir. En la programación del sexenio habíamos quedado con todas vosotras que para el 15 de diciembre enviaríamos un material sobre "La alegría". Hoy tercer domingo de Adviento que celebramos precisamente la "Alegría de saber que el Señor está cerca" Fil 4,4-5 es un día apropiado para enviaros este material que hemos preparado con ilusión. Este cuadernillo surge como respuesta al interrogante que surgió en nuestro último Capítulo General ¿Porqué en nuestras comunidades no resplandece con más brillo la alegría? ¿Porqué nuestros rostros y nuestros ambientes no dejan traslucir esa alegría propia de mujeres enamoradas de Jesucristo, admiradas por el amor eterno y personal, tierno y compasivo que el Padre nos tiene, mujeres que tenemos la certeza de que es el Espíritu el que conduce nuestra vida a través de muchas circunstancias y eso nos da profunda paz? Pedimos con insistencia a la comisión que redactó el documento capitular que dejaran patente la esperanza, el gozo y la alegría porque creemos que son actitudes proféticas en el mundo de hoy y muy propias de las "verdaderas escolapias", como diría Madre Paula. La alegría, junto con otros valores que queremos trabajar, este sexenio, entre nosotras, para seguir educando esa calidez y calidad humana que es la base para que vivamos una auténtica espiritualidad escolapia. Si recordáis en la planificación nos proponíamos: "Descubrir y encarnar en nuestra vida cotidiana aquellos criterios, actitudes y comportamientos que nos humanizan" y para ello en la programación nos comprometimos a enviar cada 15 de diciembre un valor, como regalo Navideño. Este año el regalo es la ALEGRIA. Se la hemos pedido al Señor y a los Reyes Magos, basta que cada una preparemos nuestros zapatos para acogerla y nos dispongamos a caminar todo el año con estos zapatos. Tejeremos relaciones con alegría, pondremos alegría en todo lo que nuestra misión nos exija, acogeremos las circunstancias de la vida con alegría. Me viene a la memoria el P. Hurtado, jesuita chileno, que como todo profeta sufrió por la incomprensión de sus propios hermanos jesuitas ante lo que el Señor le pedía. En su biografía, que os recomiendo leer, hay escenas en las que se le ve sufrir y llorar pero en su intimidad con el Señor sólo una expresión: "CONTENTO, SEÑOR, CONTENTO". El padre Hurtado, santo del siglo XX, supo llegar a la verdadera alegría. Lo mismo sabemos de Calasanz y Paula Montal en sus propios itinerarios personales. Todos ellos son luces en nuestro caminar. El cuadernillo tiene un material sencillo para leer y otro interactivo que os invitamos a realizar a nivel personal y a nivel comunitario. Siendo fieles en lo poco es posible que al finalizar el año 2008 las escolapias podamos regalar al mundo un poquito más de alegría. Hermanas, el Señor mantiene su Palabra por eso sabemos que la alegría será perpetua (Is 35,10). Abramos nuestros corazones para recibir el don de la alegría y encarnarlo en nuestra vida. Para cada una mi abrazo fraterno. Divina
García, Sch.P. Roma,
16 de diciembre de 2007 |
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