BOLETÍN INFORMATIVO




CELEBRACIÓN DE LOS 10 AÑOS DE
CANONIZACIÓN DE MADRE PAULA

ROMA, ENCUENTRO ESCOLAPIO Y ECLESIAL
27 de febrero de 2012

 
La canonización de Santa Paula Montal, el 25 de  noviembre de 2001, la familia calasancia, y de una manera especial sus hijas Escolapias, la celebramos con mucha alegría y gozo. Significaba el reconocimiento, por parte de la Iglesia, de que Paula Montal había vivido de manera extraordinaria, su seguimiento de Jesús Maestro, como testigo, la plena vivencia de las virtudes en grado heroico, así como los valores del Reino, lo que nos hizo vibrar de entusiasmo.

Por eso, fue muy numerosa la presencia en Roma, ese significativo día: Escolapias, Escolapios, la Familia calasancia, familiares de Madre Paula, alumnas, exalumnas, profesores, y amigos y conocidos del Instituto para celebrar su Canonización.

Y fue extraordinaria su resonancia y eco en los Medios de Comunicación Social, en España y  en varios países, especialmente en Italia y donde está presente la Escuela Pía. Santa Paula es la primera santa de la diócesis y  provincia de Gerona,  y de Arenys de Mar. Además  pionera en España, como Fundadora del primer Instituto religioso, con dedicación exclusiva a la educación integral humano cristiana de la niñez y juventud y a la promoción de la mujer. 

La resonancia de aquel eco no se ha apagado…, y Santa Paula Montal, como insigne educadora, sigue extendiendo su onda expansiva y su influencia, a través del ancho mundo, escolapio y eclesial.

Por eso, al cumplirse el aniversario de los 10 años de su Canonización, el Instituto lo ha celebrado de una manera especial, pero sencilla, con una Eucaristía de acción de gracias, en todas las casas, con la participación de las alumnas, exalumnas, profesores, padres de familia, y amigos de la Escuela Pía femenina.

En la Casa General en Roma nos preparamos espiritualmente, los días que precedieron a la fiesta, 26 de febrero, con la novena a Santa Paula, tratando de profundizar en su vida y en su espíritu y carisma, icono de santidad para toda Escolapia.

Y la Eucaristía de Acción de gracias la celebramos el día 27 de febrero, lunes, por motivo litúrgico, ya que el 26 de febrero era primer domingo de cuaresma, y esa solemnidad no podía ser sustituida por la de Santa Paula. En esos casos la solemnidad se pasa al lunes siguiente, como se hizo.

El día 27, a las 16,30 horas, con la capilla a rebosar, muy bellamente adornada e iluminada, se inició la Eucaristía, presidida por el cardenal José Saraiva Martins, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos en el año 2001, por lo que fue él quien pidió, al Papa Juan Pablo II, aquel memorable 25 de noviembre de 2001, en nombre de la Iglesia, la Canonización de Santa Paula y de los otros tres compañeros.

Con el cardenal concelebraron el Padre general de los Escolapios, Pedro Aguado, y tres Asistentes generales: P. Mateus Pindelski, P. Sergio Fernando Hernández y Pierre Diatta,  el P. Juan Javier Flores, OSB, Rector  del Pontificio Ateneo de San Anselmo, D. Gabriel Ramis, profesor de Liturgia en San Anselmo y Delegado de las Causas de los Santo en la diócesis de Palma de Mallorca; junto a ellos, unos 17 Padres Escolapios de las comunidades de Roma y de otros países, reunidos aquellos días en una Comisión de estudio, en San Pantaleón. Como maestro de ceremonias actuó el P. Ramón Juliá, Sch.P.

Además nos acompañaron en la celebración: Religiosas Calasanzianas de Roma, nuestras vecinas, Religiosas Franciscanas de María y Religiosas Ursulinas del Sacro Monte Varallo, y dos familias amigas, y conocidas italianas que quisieron compartir con nosotras la fiesta.

Comenzó la Eucaristía recibiendo a los celebrantes con el canto: “Hemos conocido el amor”; era Cristo, el Señor,  quien nos convocaba, y queríamos dar gracias a Dios por haber enaltecido a la humilde Madre Paula elevándola a los altares. Siguió una breve y gozosa monición de entrada, por la vida de Santa Paula y por su carisma educativo: mensaje vital y de plena actualidad.

Continuó la celebración, cantos, lecturas y la homilía del cardenal José Saraiva Martins, bella y profunda. Con cariño y precisión fue glosando el carisma evangelizador de Santa Paula dedicado a la educación de la niñez y juventud, a la promoción de la mujer y a la familia, siendo luz y salvación para la sociedad; bella y responsable misión de la Escolapia, llamada a mantener a través de los siglos el carisma de Santa Paula para hacer “de la familia, célula de la sociedad, verdadera Iglesia doméstica.” Y con palabras cálidas y pausadas, el cardenal fue desgranando sus matices, mostrando el suave olor de la vida de Santa Paula Montal.

En la oración de los fieles, la Iglesia universal, el Papa, la familia calasancia, los alumnos, la sociedad y sus necesidades fueron objeto de nuestra plegaria confiada al Padre.

La presentación de las ofrendas tenía su significado. Con la Bula de la Canonización, en bello pergamino, escrita en latín, rubricada con la firma autógrafa del Papa Juan Pablo II, y del protonotario apostólico, y con el sello del pescador, “ruota”, queríamos dar gracias al Señor, mostrar nuestra gratitud al cumplirse 10 años de la Canonización de Santa Paula; con la ofrenda del pan y el vino tuvimos presente a todo el Instituto, su trabajo educativo, unido al esfuerzo de tantos hombres y mujeres, y ofrecerlo junto con el pan y el vino, para que se convirtieran en el Cuerpo y Sangre del Señor.

Continuó la celebración solemne, pero recogida y sencilla…, se piensa, se reza, se dan gracias, y en la comunión con fuerza brota de nuestros labios el canto: “Te conocimos, Señor, al partir e pan. Tú nos conoces, Señor, al partir el pan …”

Mas que nunca la Eucaristía era acción de gracias por Santa Paula Montal, por nuestra vocación escolapia, por las personas que, compartiendo nuestra alegría, nos estaban acompañando, y sobre todo por el don de la salvación, donada por Cristo en su Pascua.

Antes de finalizar, el Sr, Cardenal dio a besar la reliquia de Santa Paula, mientras que con voces vibrantes cantábamos el himno a Santa Paula: “Sonrisa dulce…” 

Terminada la Eucaristía pasamos al comedor; por el pasillo y escaleras, todo eran saludos enhorabuenas, alegría y gozo. Y en ese clima compartimos la cena. Allí se comentó lo vivido, lo celebrado… Santa Paula estaba bien  presente en la realidad de cada Escolapia, y de los que en ese momento nos acompañaban, cuya presencia muy sinceramente agradecemos.

Ya sola la comunidad, terminamos la jornada del día 27 de febrero de 2012, agradeciendo al Señor el día que nos había deparado vivir, en acción de gracias por los 10 años de la Canonización de Santa Paula.

Mª Luisa Labarta, Sch.P.