"Te
desposaré conmigo para siempre,
te desposaré en fidelidad"
El día 2 de febrero de 2008 fue un día
muy importante para la Provincia de California-México, fue un
día de gozo y gratitud a Dios, por la Profesión Temporal
de Consuelo Hernández de la Cruz y la Profesión Perpetua
de Mari-cela Herrera de Jesús.
En este ambiente eclesial y festivo, celebramos: La fiesta de la Luz,
donde Jesús es presentado en el Templo y nos invita a ser "luz
para los de-más". La Profesión de nuestra querida
Madre Paula, profeta y apóstol de la mujer, escolapia extraordinaria
en el servicio y en el amor. El día de la Vida Consagrada, donde
Dios se hace presente en la Iglesia y regala diferentes do-nes y carismas
para anunciar su Reino.
Teniendo como marco el bello Templo de la Purísima Concepción
de Hércules, en la ciudad de Querétaro, la Eucaristía
fue presidida por el P. Fer-nando Hernández, Escolapio, Provincial
de México y concelebrada por los hermanos escolapios y algunos
otros sacerdotes de la Parroquia.
Ahí nos dimos cita la mayoría de las escolapias que conformamos
la Provincia, fuimos llegando de todas las comunidades: De Ayuquililla,
Tlaxcala, Distrito Federal, Apaseo el Alto, las dos comunidades de Querétaro.
Como re-presentante de la comunidad de Northridge California llegó
M. Guadalupe Gon-zález y de Tijuana M. Sonia Rodríguez.
Así es que teníamos otro motivo para celebrar juntas el
encuentro de las hermanas escolapias en torno a la Mesa del Pan, de
la Palabra, de la Vocación y de la Consagración.
Terminada la Eucaristía, M. Provincial Antonia Martínez
dijo unas pala-bras de agradecimiento a todos los asistentes y colaboradores,
invitando a pa-sar a compartir la comida que sería en el Colegio
Paula Montal, donde nos es-peraba un sabroso "mole mexicano"
para compartir con todos los presentes. Asistiendo las escolapias, los
familiares de las hermanas que profesaban, ami-gos, alumnos, exalumnos
y profesores a esta fiesta escolapia.
Al finalizar el día nos congregamos todas las escolapias asistentes
para pasar un momento festivo juntas, para orar y dar gracias por todo
lo que el Se-ñor Jesús nos permitió vivir en ese
día; concluyendo con un mensaje muy emo-tivo de Maricela y Consuelo,
donde manifestaban la gratitud a Dios, a sus fami-lias y a cada hermana
por ese acontecimiento.
Pedimos a Dios y a María Virgen de la Escuela Pía, les
dé a nuestras hermanas, la perseverancia en la vocación
y la fidelidad necesaria para vivir desde Dios y para Dios esta consagración.
M.
Ma. del Carmen López Sch.P.
Provincia de California-México.