CONGREGACION
GENERAL

Roma 2004

 

Presentación

I. Los Colegios de las Escolapias

  • Nuestra Identidad
  • Nuestro estilo educativo

II. Nuestra propuesta educativa

  • Dimensión singular
  • Dimensión social
  • Dimensión trascendente

III. La Comunidad Educativa

  • Entidad Titular
  • Alumnado
  • Personal Docente
  • Personal no Docente
  • Las Familias

 

 Presentación

 

Las escolapias que nos reconocemos "obra de Dios y de la fe viva y caridad ardiente de Paula Montal", participamos en la misión educadora de la Iglesia por medio de la educación integral de la infancia y juventud. "Que nuestros alumnos amen y busquen la verdad y, como auténticos colaboradores del Reino de Dios participen en la construcción de un mundo más justo y más humano, es el fin de nuestro ministerio".

Nuestra escuela de hoy, que deseamos abierta y encarnada en su ambiente y realidad, hunde sus raíces en una rica y creativa tradición pedagógica, según las características que le dio Calasanz y la intuición de Paula Montal.

La fuerza y la originalidad de esta tradición, experimentada y potenciada a lo largo de tiempo, se ha ido concretando en el conjunto de rasgos que definen nuestro modo de ser y de actuar y que configuran el estilo educativo de las escolapias. Expresión del mismo es el CARÁCTER PROPIO que, una vez actualizado, ofrecemos a las Comunidades Educativas de cada uno de nuestros colegios.

Unir y potenciar nuestras diferentes tareas y responsabilidades, como padres o como educadores, para conseguir la educación integral y armónica que todos deseamos, es dar vida a cuanto se recoge y ofrecemos en este documento.

Que los dos grandes profetas de la educación que nos preceden, Jose de Calasanz y Paula Montal, alienten y bendigan nuestro caminar. Fraternalmente

Mª Isolina Vázquez, Sch.P.
Superiora Genera
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I. Los Colegios de las Escolapias

 

NUESTRA IDENTIDAD

Las Escolapias ofrecemos nuestras escuelas, centros de la Iglesia Católica, como un servicio a la educación de la infancia y juventud, según las características de José de Calasanz y la intuición de Paula Montal.

San José de Calasanz en el siglo XVII, interpretando los signos de su tiempo, descubre en la educación de las clases populares el medio más eficaz para la reforma de la sociedad y crea una escuela nueva, primer modelo en la historia de educación integral, popular y cristiana.

Santa Paula Montal dos siglos y medio más tarde, intuye que la educación de la mujer, apartada hasta entonces de la cultura, es una necesidad urgente de la sociedad. Abre sus escuelas para la mujer porque la concibe como fermento de transformación social y cristiana, a través de la familia y del mundo del trabajo. Así, sintiéndose totalmente identificada con Calasanz, estructura su obra según la espiritualidad y la pedagogía calasancia.

NUESTRO ESTILO EDUCATIVO

  • La educación popular fue la opción de Calasanz. Nuestras escuelas están abiertas a la diversidad de culturas y clases sociales, especialmente a aquellas que más lo necesiten.
  • La promoción de la mujer y la familia fue el núcleo del pensamiento y de la obra de Paula Montal. Hoy, nuestras escuelas han optado por la coeducación porque creemos que es la mejor manera de educar en igualdad de derechos y dignidad.
  • La formación integral y armónica de la persona es una de las características más significativas de la propuesta educativa escolapia.
  • La educación en la fe cristiana impregna toda la labor que se realiza en la escuela:

– Valoramos y potenciamos la catequesis y la oración continua como elementos propios de nuestra tradición educativa.

– María, Madre de Dios, es para nosotras modelo de educadora y discípula fiel de Jesús.

  • El carácter abierto y flexible de nuestro estilo educativo nos permite la adaptación constante a las necesidades de cada época y de cada lugar.
  • La formación del profesorado es una exigencia de la misma verdad que queremos ofrecer. Calasanz llamó a sus maestros "cooperadores de la verdad" y a su ministerio "el más digno y el más noble".
  • El lema Piedad y Letras es la expresión del estilo educativo escolapio, concebido como síntesis entre formación cristiana y promoción humana, entre fe y cultura.

II. NUESTRA PROPUESTA EDUCATIVA

Concebimos a la persona como un ser singular, social y trascendente en continuo proceso de crecimiento y maduración. Un ser abierto a todos los valores que lo enriquecen.

La escuela es un lugar privilegiado para favorecer este crecimiento y potenciar sus capacidades físicas, intelectuales, afectivas y religiosas.


DIMENSIÓN SINGULAR

Nuestra propuesta educativa quiere ayudar al alumnado en su dimensión singular, a conseguir su propio crecimiento, aceptación y superación de sí mismo, capacidad de autonomía, decisión y sentido crítico en el ejercicio de la libertad.

  • Para educar la dimensión singular de la persona fomentamos las actitudes de:

    – Autenticidad y coherencia en la vida y en la acción.

    – Sencillez, alegría, serenidad y equilibrio en el acontecer diario.

    – Responsabilidad en el estudio y en el trabajo.

  • – Creatividad y espíritu de renovación superando la rutina, la indiferencia y el conformismo.

  • Para eso:

    – Educamos en la libertad y para la libertad para que aprendan a actuar por propia convicción, respetando siempre la libertad de los demás.

    – Educamos en el amor y para el amor. El ser humano tiene su origen en el amor. Sólo puede madurar en un clima que le permita amar y sentirse amado.

    – Queremos que se sientan valorados y apreciados en su singularidad y ayudados en sus necesidades concretas.

    – Intentamos que la firmeza en la corrección, hecha con dulzura y amor, mueva a la gratitud y no al resentimiento.

    – Enseñamos técnicas de estudio adecuadas que les preparen para el acceso al saber a lo largo de su vida.

    – Fomentamos un aprendizaje basado en el interés y la motivación constante sin excluir el esfuerzo personal.

    – Favorecemos la creatividad, la expresión dinámica y artística y damos especial relieve a la originalidad de cada uno, enseñándoles a orientar y a desarrollar sus capacidades.

    – Despertamos la inquietud por la investigación y la búsqueda de la verdad.

DIMENSIÓN SOCIAL

La persona es un ser que sólo puede realizarse en comunión con los demás. Está llamada a mejorar la sociedad en que vive, asumiendo las obligaciones que se derivan de su condición, promocionando los derechos humanos y poniendo su vida al servicio de la humanidad.

  • Para educar la dimensión social de la persona fomentamos las actitudes de:

    – Valoración de la complementariedad del hombre y la mujer en la familia y en la sociedad.

    – Corresponsabilidad en la labor de la escuela y en el ámbito familiar y social.

    – Colaboración y compromiso en el trabajo en equipo.

    – Apertura a grupos cada vez más amplios.

    – Servicio hacia las personas y colectivos más necesitados.

    – Respeto hacia la naturaleza y su entorno.

    – Valoración y afecto a la cultura y al país donde viven.

    – Apertura a la diversidad de personas, pueblos y grupos sociales por razón de lengua, cultura, costumbres, religión, tradiciones o situación económica en un mundo cada vez más globalizado.

  • Para eso:

    – Educamos para la convivencia pacífica, que supera toda violencia y les prepara para ser defensores y constructores de la paz.

    – Ayudamos a que se comprometan en la construcción de una sociedad más humana y más fraterna.

    – Fomentamos el amor al trabajo como entrega y servicio para colaborar en un mundo más justo.

    – Procuramos crear entre todos un clima que sea educativo en sí mismo; el respeto y el orden favorecen el trabajo y la convivencia.

– Promovemos experiencias de voluntariado para ayudar a crecer en la solidaridad.

– Aceptamos con apertura el progreso y la técnica, pero luchamos contra la deshumanización que pueden comportar.

– Favorecemos el conocimiento de la realidad con la lectura serena, objetiva y crítica de los hechos y criterios que la configuran.

– Pretendemos que adquieran aquellos conocimientos y habilidades que les ayuden a desenvolverse en la vida y a ser útiles a la sociedad.

– Ofrecemos actividades que les eduquen en el tiempo libre.

DIMENSIÓN TRASCENDENTE

La dimensión trascendente, esencial en el ser humano, incide de forma decisiva en su crecimiento. Por nuestra concepción cristiana de la persona, le reconocemos la más alta dignidad, la de hija de Dios.

  • Para educar la dimensión trascendente fomentamos actitudes de:

    – Admiración por la vida y la naturaleza.

    – Gratuidad, reconociendo todo lo que Dios nos da.

    – Reconciliación y perdón que favorece la convivencia y la paz.

    – Relación y comunión con los demás.

    – Agradecimiento y alegría, valorando lo bueno y positivo que nos rodea y que nos ayuda a vivir con esperanza cristiana.

  • Para eso:
    • Ofrecemos una progresiva evangelización a través del conocimiento y vivencia del Evangelio de Jesús que:

    – Ilumina el sentido de la propia existencia y de la visión del mundo.

    – Abre a la búsqueda de la Verdad.

    – Lleva a la libre adhesión a la persona de Jesucristo, fundamento de nuestra esperanza.

    – Favorece la profundización en la fe vivida comunitariamente, en la Iglesia.

    • Intentamos crear un ambiente favorable al silencio, a la escucha, a la reflexión y al descubrimiento de la propia intimidad, lugar de encuentro personal con Dios.

    • Favorecemos la relación filial con Dios Padre mediante la oración.

    • Sugerimos un estilo de vida que sea coherente con la fe cristiana.

La propuesta cristiana de la Escuela es un ofrecimiento que respeta siempre la libertad personal.

III. LA COMUNIDAD EDUCATIVA

 

Nuestra concepción de educación cristiana exige que la escuela sea una auténtica Comunidad Educativa y que el conjunto de miembros que la forman estén integrados armónicamente a través de la participación, con el objetivo de lograr una educación coherente que favorezca la formación del alumnado.

La acción educativa escolar requiere que todos los que intervienen en ella lo hagan de una forma orgánica y coordinada.

La relación constante entre familias, tutores, profesores y dirección ayuda a conseguir un buen nivel de formación integral.

Aspiramos a que esta comunidad llegue a ser comunidad cristiana que vive la educación como misión compartida, identificada con los matices propios del carisma escolapio.


ENTIDAD TITULAR

Las Hijas de María Religiosas de las Escuelas Pías, -ESCOLAPIAS-, es la Entidad Titular de nuestros centros. Garantiza el servicio educativo de la escuela, es responsable de elaborar y establecer el Carácter Propio y de dar continuidad a los principios y criterios que definen el tipo de educación que impartimos.

Promueve la acción educativa global del Centro y se preocupa de la calidad de la educación.

Ejerce la última responsabilidad ante la sociedad, los poderes públicos y la Comunidad Educativa.


ALUMNADO

El alumnado es el centro de la Comunidad Educativa y sujeto de su propia formación. Todo cuanto se promueve en la escuela tiene un objetivo claro: ofrecerle la posibilidad de crecer y madurar en todos los aspectos de su personalidad.


PERSONAL DOCENTE

El profesorado es el principal educador del alumnado y con su acción complementa la tarea educativa de los padres.

Asume la pedagogía escolapia que se caracteriza por ser abierta y flexible, amplia en contenidos y materias, estar encarnada en el entorno y ser capaz de integrar los avances tecnológicos y pedagógicos para su constante actualización.

Realiza su labor formativa de acuerdo con el tipo de educación de la escuela, plasmado en su Carácter Propio.

La aceptación y sintonía con esta línea educativa será criterio que hay que tener en cuenta en la selección del profesorado.

PERSONAL NO DOCENTE

El personal de administración y servicios colabora de manera solidaria en la marcha de la escuela, según sus respectivas competencias y responsabilidades.

El personal colaborador participa en la acción educativa dando continuidad al estilo propio de nuestra escuela en las actividades complementarias y extraescolares.


LAS FAMILIAS

Los padres son los primeros responsables de la educación de los hijos y el ambiente familiar desempeña un papel esencial en la determinación de las actitudes y valores que se adquieren en los primeros años.

Para una educación integral y armónica, es necesaria la colaboración y respeto de los padres con el estilo educativo que se ofrece en nuestros Centros.

Los padres cristianos que han confiado sus hijos a nuestras escuelas por razón de su identidad, tienen una responsabilidad particular. Necesitamos su apoyo y colaboración.

Si alguna familia no comparte totalmente nuestro proyecto cristiano, debe, al menos, respetarlo.

La Asociación de Padres y Madres tiene una gran importancia en nuestras escuelas y son cauce de colaboración y apoyo en la tarea del Centro.