Profesora Anunziata Izabel Marques Lopes.
Colegio Madre Paula Montalt – San Pablo - Brasil
Voluntaria en el Liceo Juan XXIII en Guinea Bissau

             Viajar es algo que me encanta hacer. Es muy rico conocer  culturas y tradiciones distintas de la nuestra, así empieza  la maravillosa aventura  de viajar.

             Cuando recibí la invitación de las escolapias para visitar Guinea Bissau, lo acepté prontamente, porque  sabía que, además del encuentro con las hermanas  Alice Malheiros y Adriana Coelho, con las cuales habíamos trabajando juntas en el Colegio Madre Paula de San Pablo, había la posibilidad de conocer y convivir  con muchas personas del  Liceo Juan XXIII, en Bissau, que en 2011 está completando sus 25 años de vida.

             Así, el continente africano, que conocía por libros, revistas, películas, documentales... seria para mí ahora, un escenario de acción  al lado del espíritu de las misioneras escolapias en un ambiente muy diverso  de San Pablo. El  desafío  se transformó en gigante… La ansiedad tomó  cuenta de mi a la medida que la  fecha del viaje  fue se aproximando.

            La  inseguridad respeto a lo que yo podría hacer allá también crecía cada día.  La hermana Alice  norteó mis expectativas, pidió que llevase algunas ideas y sugerencias de nuestro trabajo de San Pablo a los profesores del Liceo.

            Sugirió que hablase de  Ciudadanía, Medio Ambiente (Sustentabilidad), Valores Éticos y Morales. Pasé a estudiar y organizar algunas ideas para compartir con los compañeros de misión. Lo  poco que sabía, porque  tenía  la certeza que no sólo enseñaría, sino que también  aprendería mucho de ellos. Y fue exactamente lo que pasó. La experiencia fue tan válida que salí mas enriquecida que cuando llegué. Fue maravilloso conocer cada uno de ellos – no voy a citar nombres porque son muchos,  convivir, conocer sus dificultades, sus angustias en relación al futuro de su país, que tiene poco más de treinta años de independencia, saber de sus esperanzas...

             Además de las personas que trabajan en el  Liceo, de la hermana Fátima Pereira - que vive en Guinea desde hace 20 años -  conocí a las jóvenes aspirantes a religiosas, y también a Don José Cámnate, Obispo de Bissau; el Ministro de la Educación, Artur Silva, que estudió en Brasil-Recife; el Embajador de Brasil en Guinea, Jorge Geraldo Kadri; algunos nativos que viven en las tabancas; el matrimonio   portugués, Dr. Fernando, médico, Joaquina su esposa y Rosa María su hija; Izabel,  responsable por el “Recanto Emanuel”, abrigo para 150 niños y jóvenes abandonados, la mayoría enfermos mentales o contaminados con AIDS; y también religiosos de otras congregaciones.

            ¡Todo fue una experiencia preciosa!

             Los encuentros, diálogos e intercambios de ideas fueron muy enriquecedores, principalmente, con la joven Luana, de dieciocho años, ex-aluna del Liceo, activista ambiental de la organización Tiniguena, que me impactó con su influencia, lucidez y madurez respeto a la importancia de la responsabilidad del comportamiento de la juventud y del futuro del Planeta.

            Salí ganadora con ese intercambio de experiencias. Puede ser que vuelva para volver a ver a personas tan queridas que me recibieron con mucho cariño y cuya  sabiduría va mas allá de todas las dificultades que enfrentan.

             Como yo dije a los profesores del Liceo, parodiando la música del grupo brasileño, Titãs y del poeta español Antonio Machado: “ES CAMINANDO QUE SE HACE EL CAMINO”...

Gracias, Comunidad Escolapia,  por la oportunidad.
Gracias, Liceo Juan XXIII, por la acogida y por el homenaje que tanto me emocionó.
  

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