Testimonio

 

Con alegría y agradecimiento celebré
mi Profesión religiosa
el día de San José de Calasanz.

 


Mª José Mompó Merino
Provincia de Cataluña
Agosto, 2007
 


Con alegría, porque era un día esperado. Suponía manifestar en voz alta a Dios, ante su Iglesia, ante las personas, que me consagraba a Él, que quería ser escolapia. Era sellar con compromiso un amor que había empezado hace mucho tiempo. Suponía saberme amada, llamada personalmente a estar con Él, a verle en los niños, a vivir en comunidad... Había entendido lo que era la vida religiosa y al saberme llamada a ella no podía menos que estar contenta.

Y con agradecimiento, porque Dios tenía un plan para mí, quería unir estrechamente mi vida a la suya, me reservaba "un lote hermoso" y yo, desde mi pequeñez, sólo podía responderle con fuerza: ¡Me encanta mi heredad!

Y ante esta vida nueva que comienzo creo que la confianza es la palabra clave, la base del amor. Confianza en que el Señor es fiel y a pesar de mi debilidad estará siempre conmigo.
Y confianza también en la ayuda de las hermanas, con las que comparto la vida, un mismo ideal y carisma.

Desde ahí el día de mi consagración le dije: ¡hágase en mí! y ¡Gracias!

Mª José Mompó Merino, Sch. P.


Ceremonia de la Profesión