|
HOMILÍA
de D. Pedro Aguado
en la PROFESIÓN PERTETUA de SAGRARIO |
|
"La
profesión solemne, hecha por puro amor |
|
La
profesión perpetua de Sagrario. Su compromiso definitivo como religiosa
escolapia, al servicio de la educación de los niños y niñas,
al servicio de la promoción de la mujer, entregada a la ayuda a
las familias para que puedan vivir creando espacios de paz y libertad,
según el deseo y el carisma de Madre Paula Montal de San José
de Calasanz.
Es la misma experiencia que la de tantos creyentes del evangelio:
Es la misma experiencia que Calasanz y Paula:
Estas
experiencias evangélicas recogen lo mejor de cada uno de nosotros,
expresan esa extraordinaria experiencia de la fe que nos lleva a definir
nuestra vida desde ese deseo de seguimiento. La pregunta ¿Señor,
qué quieres que haga?, una pregunta que todos nos hemos hecho en
la vida y que recoge lo mejor de nosotros mismos y que debe ser respondida
en la vida concreta y convertida en opción. Esto es lo que hoy,
con sencillez y humildad, pero con una firme resolución, (os lo
aseguro) hace Sagrario. Pero este SÍ de Sagrario va acompañado de otro sí, que lo expresáis todas vosotras, hermanas escolapias, representadas especialmente por la M. Provincial, Magdalena. Vosotras también dais un SÍ: queréis a sagrario entre vosotras, disfrutáis su opción, os sentís agradecidas por su decisión, dais (damos todos) gracias a Dios por ello y le acogéis como hermana, para siempre, hasta el final.
De nada serviría el Sí de Sagrario si sus hermanas escolapias no le aceptaran. De nada serviría que vosotras lo desearais si Sagrario no diera este paso con ilusión y esperanza. Y estos dos SÍES expresan, con humildad, el SÍ DE DIOS. Esta es nuestra fe, y este es el sentido profundo de la profesión perpetua: Dios está detrás de tu opción, Sagrario, y la bendice. Esto es lo más importante que te puedo decir esta tarde Por eso, Sagrario, sólo la podrás vivir desde su cercanía, con su ayuda y por él. De otro modo no es posible. Esto lo dejó expresado nuestro padre Calasanz en una de esas frases extraordinarias que indican la profundidad con la que vivió su vida y su vocación. El dijo esto de la profesión perpetua (solemne en su caso), con su lenguaje de aquellos tiempos: "La profesión solemne, hecha por puro amor de Dios, es una acción tan grata a Dios, que sobrepasa a todas las otras que pueda hacer el hombre, salvo el martirio"
Sagrario asume hoy, para siempre, un estilo de vida. Lo hace públicamente, ante la comunidad, porque el sentido profundo de su consagración es el servicio y el signo. Pero también porque necesita, como todos nosotros, de la oración y el apoyo de la comunidad para llevar adelante la vida que ha escogido. Por eso quisiera, de modo sencillo, expresar ante vosotros lo que hemos de ser y vivir los religiosos y religiosas. Para que nos ayudéis en ello, y para que nos los exijáis. Sagrario va a hacer dentro de podo su profesión perpetua, expresada tradicionalmente en los votos de pobreza, castidad y obediencia. Va a profesar, por Jesucristo, que no quiere tener nada propio, que su capacidad de amar va a ser total y dedicada a todos, sobre todo a los más pobres, y que su vida está ya en manos de Dios sin condiciones. Eso no quiere decir que la cosas le dan igual o que tome esta decisión desde la renuncia a lo que es bueno o desde el sacrificio en el que se sufre. No. Sagrario va a profesar felicidad, alegría y vida. Pero desde un punto de vista sólo comprensible por aquél que lo recibe como una gran noticia: Sagrario quiere basan su vida en Dios y en nosotros, no en sí misma Por eso, la pobreza expresa donación. No te va a faltar para vivir, pero no vas a poner ningún afán en construir algo para ti. A los 40, a los 60 o a los 70 años seguirás diciendo: no tengo nada propio, pero no me importa, tengo lo esencial Por eso, la castidad no es un voto de no amor sino todo lo contrario, es una respuesta de amor incondicional al amor incondicional recibido. Ni mejor ni peor que otras respuesta (fijaos, el amor matrimonial es un sacramento, signo del amor de Dios, la castidad no). Expresa amor y sólo se entiende desde el amor. Y sólo se puede vivir y mantener desde el amor. Estad seguros de ello. Por eso, la obediencia no indica sólo disponibilidad. Indica que la vida está entregada. Que ya no es tuya. Que es de Dios y en sus manos, expresadas a través de la comunidad y de las hermanas, pones tu suerte. Y así podrás estar disponible para la causa del reino. Pero sólo viviendo a fondo, en comunidad, las claves del proyecto que compartimos. Desde ahí, la disponibilidad es más que una condición, una consecuencia. Estos son los "votos" de fondo, expresados como opciones totales y apasionadas: pasión por JC, por la EE. PP. y por la misión a la que has sido llamada Esta vida la vivimos en el contexto en el que nos toca vivir. Por eso tiene subrayados concretos que me gustaría expresar, por si os ayudan, nos sólo a Sagrario, sino a todos, a sabernos situar: 1. La fidelidad: El libro del Cantar de los Cantares dice "Llévame grabada en tu corazón". Es más difícil la fidelidad que la primera opción. Nuestra vida exige y pide fidelidad, permanecer, estar siempre donde tenemos que estar, al servicio de nuestra vocación. 2. Un estilo de vida nuevo. Ser escolapia, en medio de tantos niños, jóvenes, familias, grupos con sensibilidades tan diferentes, supone por encima de todo proponer un estilo de vida, unos valores desde los que vivir. La carta a los romanos nos los recuerda hoy: sed cariñosos, estad firmes en la tribulación, practicad la hospitalidad, bendecir a los que os persiguen, vivid en armonía Pero nuestra obligación es transmitir la FUENTE de la que nacen, en nosotros, esos valores. Somos llamados a testimoniar en nombre de quién proponemos esas bienaventuranzas. Sólo así seremos SAL Y LUZ. No vale la pena vivir esta vocación de cualquier modo. 3. Transmitir plenitud. Nuestra vida sólo tiene sentido si transmite a los demás lo esencial. Con humildad, y reconociendo que lo hacemos mal, las escolapias estáis entre nosotros para transmitiros dónde está lo esencial de nuestra vida y nuestra fe, para que todos lo vivamos según nuestra vocación. Hacemos traición a nuestra vocación cuando vivimos una vida a medias, cuando nuestra entrega es condicionada, cuando nuestra fe es vivida de modo poco exigente, cuando no somos capaces de acompañar lo mejor que surge en el corazón de cada uno de vosotros, cuando nuestra comunidad está cerrada a compartir con vosotros el tesoro que llevamos en vasijas de barro, cuando, por complacer o por no molestar, rebajamos el nivel de la propuesta de Jesús o cuando dejamos de presentaros con claridad a JC en toda su plenitud y capacidad de convocar. Necesitamos que seáis auténticas escolapias, de esas que pueden decir, con temor y temblor, "hágase en mí según tu palabra". Querida Sagrario, eliges ser religiosa en un momento apasionante, en el que la VR, y las Escuelas Pías, se replantean la búsqueda de una renovación, de una respuesta nueva a las grandes fidelidades que siempre han sido nuestras: fidelidad a Cristo y al Evangelio; fidelidad a Calasanz y Paula y su intuición; fidelidad a los desafíos propios de las niños, los jóvenes y los pobres. No es un momento peor ni mejor que otros; es el nuestro, es el tuyo. Vívelo con intensidad. En tu vida escolapia te pedirán, sin duda, entregas concretas, opciones, disponibilidad. Todo lo que vivas como escolapia se basa en lo que hoy estás celebrando. No olvides nunca que tu profesión es una opción incondicional por Jesús de Nazaret, pero sobre todo es una respuesta al amor de Dios. Él te amó primero. "No me elegisteis vosotros a mí; fui yo quien os eligió primero, y os destinó a dar fruto, y un fruto que dure". |