Testimonio

"El SÍ de Sagrario
El SÍ de las EE. PP.
Juntos, expresan el SÍ de Dios".


Estas palabras, entre otras, pudimos escuchar en la homilía de mi profesión perpetua.

Me recuerda a una dinámica en la que participé hace años en la que se repetía una frase "agranda el sí", "agranda tu sí",… mientras alguien intentaba dibujarlo más grande cada vez incluso saliéndose de todo límite, hasta tal punto que llegabas a preguntarte confusa ¿Cómo puedo hacer más grande el sí, mi sí, ya no queda espacio,…?

El sí de la profesión perpetua que ha ido creciendo a lo largo de estos años en mi podría compararlo con esa experiencia de unos minutos.

Agrandar el sí es seguir adelante cuando…

te descubres en tus límites y te aceptas y te aceptan tal como eres,
descubres los límites de las hermanas, de la comunidad en las circunstancias del momento y las quieres como son,
sientes la acogida de quien en otro momento te rechazó o rechazaste,
te proponen algo distinto que nunca has hecho y lo acoges con humildad,
el cariño y la vida se te niega en tus seres más queridos y los pones en manos de Dios,
los grandes ideales que tenías en mente se vuelven pequeñas realidades,
se te abren nuevos caminos y horizontes pero sigues por la senda que iniciaste,
descubres nuevas posibilidades, otros síes que le quitan fuerza al primer sí y continuas en la certeza del primer amor incluso en la oscuridad,
pones tu fuerza no en ti sino en Dios

Agrandar el sí puede suponer en cada uno ir aceptando distintas circunstancias que la vida le va presentando, aceptando los retos y las llamadas que cada uno intuye en su corazón.

Este sí no es definitivo sino que estoy segura que tiene que seguir creciendo alimentado con pequeñas dosis de fe, humildad, esperanza y caridad.

Un sí fuerte gracias a la fidelidad y la misericordia del Señor que pude pronunciar el 6 de septiembre en la Parroquia de Ntra. Sra. de los Dolores de Vitoria. Un intenso día, marcado por la ausencia física de mi madre y mi hermano, que pasó deprisa.

Queda en Sansomendi, el barrio donde vivo, el eco de esta palabra, ¡SI!, que se transforma en alegría, celebración y en vida.

¡Gracias a todas las personas que me han acompañado y me acompañan en este camino ayudándome a agrandar mi sí a Dios!